Publicidad engañosa. La mejor manera de perder a los buenos clientes para siempre
Aunque algunos piensen lo contrario, la
publicidad engañosa podría ser considerada uno de los peores
inventos del marketing. Es cierto que hay muchas maneras de
vender “la moto” y esta puede resultar muy tentadora para
muchos, obtener réditos y beneficios a corto plazo y con gran
rapidez puede hacerle que deje de pensar con fluidez.
La publicidad engañosa destroza clientes y a su vez destroza
la confianza que los mismos habían depositado en su empresa.
Es posible que le brinde la posibilidad de obtener ciertos
beneficios mientras dure el embrujo, pero, no lo dude, sus
clientes, tarde o temprano despertarán del mismo y cuando se
den cuenta de sus malas artes dudo que vuelvan jamás a comprar
nada que usted venda, quedará automáticamente vetado, marcado
con una cruz que no podrá borrar.
Imagine cuando se siente engañado, ha llegado incluso a
enfadarse de verdad, póngase ahora en la piel de un cliente,
imagine ahora como se siente. ¿Siente cierta empatía? ¿Se
siente...? Entonces es humano. ¿Siente una total indiferencia?
Entonces es que no tiene escrúpulos. Hacer negocios sin
escrúpulos es un arma de doble filo, piénselo fríamente,
actuar de esta manera puede pasarle factura y le garantizamos
que no será un pago precisamente barato ni un trago agradable.





